67 Hornos a vapor

Para una cocción de los alimentos tanto gustosa como saludable no hay nada mejor que el horno a vapor. Se trata de un electrodoméstico indispensable para cocinar de manera rápida y eficaz un gran número de platos, con los más que conocidos beneficios de la cocción al vapor para un estilo de vida sano. Pero, ¿cómo funciona un horno a vapor? Si el agua se almacena en depósitos laterales, el horno a vapor no necesita instalaciones especiales, aunque también es posible tener una conexión directa al agua para el relleno y el desagüe. El vapor se genera a través de una pequeña caldera que se debe limpiar y descalcificar periódicamente. Los hornos a vapor no necesitan sistemas de seguridad especiales, lo importante es que la puerta tenga vidrios hipotérmicos termorreflectantes que reflejen el calor hacia el interior. Los hornos que permiten cocer a vapor tienen dos tipos de funcionamiento: los modelos que utilizan el agua, rociada por inyectores especiales dentro de los elementos calentadores del compartimento de cocción, mientras el vapor se nebuliza de forma homogénea dentro del horno, y los modelos que permiten utilizar solo el vapor producido por un generador autónomo fuera de la cámara de cocción. El primer modelo se utiliza para cocer alimentos que requieren una temperatura superior a los 100 °C. Por su lado, el segundo modelo es ideal para la cocción de alimentos como patatas, carne, masas o verduras de hoja verde, ya que en este caso se puede regular la temperatura del vapor.

Funciones de los hornos a vapor

Fundamentalmente, existen dos tipos de horno a vapor: los modelos completamente a vapor (que solo incluyen este modo de cocción) y los modelos de hornos a vapor combinados que conjugan el método tradicional termoventilado (por aire caliente) con el vapor a través del cual se transmite el calor a los alimentos. En el primer caso el agua se envía hacia una placa caliente, colocada en la cámara de cocción, que la vaporiza. Mientras que en el segundo caso se puede elegir la opción de cocción más adecuada o bien una combinación de ambas, según el tipo de alimento que se va a cocinar y el resultado final que se quiere obtener. Pero, ¿de dónde sale el vapor? En la mayor parte de los casos el horno tiene un depósito colocado en las paredes laterales que se debe llenar con agua antes de su uso. Cuando se enciende el horno, se activa una caldera interior pequeña que calienta el agua para después vaporizarla en el compartimento a través de un ventilador. De esta manera los alimentos colocados en el interior se cuecen de forma homogénea. En otros modelos el agua se toma directamente del sistema hidráulico de la cocina.

Tipos y modelos: los hornos a vapor encastrables

El horno a vapor, que nace para la cocción profesional, mantiene la circulación de aire del horno termoventilado, pero al mismo tiempo permite cocer los alimentos utilizando vapor de agua y en casi todos los modelos mantiene la posibilidad de pasar de un sistema de cocción a otro. Hay varios tipos de hornos a vapor a la venta caracterizados por un diseño versátil. El más codiciado es, sin duda, el horno a vapor encastrable que permite colocar el electrodoméstico directamente en la estructura de la cocina. Los hornos a vapor combinados son un tipo especial de hornos eléctricos que dan la posibilidad de realizar recetas con cocción a vapor y, al mismo tiempo, calcular con precisión la temperatura de cocción, gracias a las resistencias eléctricas. Son perfectos para quienes prefieren una cocina saludable y gustosa al mismo tiempo y a menudo combinan las características del horno pirolítico. Entre los modelos más recientes encontramos también los hornos a vapor con control electrónico y con pantalla táctil, mientras que los materiales más utilizados son el acero inoxidable y el vidrio.

Temperaturas y ventajas del horno a vapor

El horno a vapor es un excelente aliado para quien elige un estilo de vida sano, pero no quiere renunciar al sabor. Las temperaturas alcanzadas son diferentes y cambian según la función que se utiliza. En efecto, si se prefiere la cocción solo con vapor, la temperatura puede variar de 30° a 100°/120 °C. En cambio, si se combinan los dos métodos de cocción, es decir a vapor y termoventilado, las temperaturas pueden alcanzar hasta 250 °C. De cualquier manera, siempre se puede regular la temperatura de cocción del horno a vapor personalizándola según los alimentos que se van a cocer. La introducción del horno a vapor combinado con otras tecnologías garantiza también un ahorro de tiempo y energía, con un consumo inferior de un 15-20 % con respecto a la cocción tradicional. Además, la gran novedad de estos modelos es que disponen del sistema conocido como pirólisis, es decir, un mecanismo de autolimpieza. A través de la pirólisis el horno a vapor alcanza temperaturas altas que permiten carbonizar la suciedad y partes de alimentos residuales presentes en su interior. De esta manera, no es necesario utilizar detergentes y el mantenimiento es rápido y fácil, ya que se puede configurar a través de la pantalla ... Más ... less
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