175 Pantallas de lámpara

La pantalla puede considerarse un elemento fundamental que caracteriza cada tipo de lámpara. Una pantalla con su portalámparas y combinada con una base o suspendida de un cable, puede crear infinitos tipos de iluminación: de lámparas colgantes a lámparas de mesa, de lámparas de techo a lámparas de pié altas y estructuradas. Materiales, formas y estampados de la pantalla pueden caracterizar una lámpara lo suficiente como para ser su parte esencial, fundamental también su atractivo en el mobiliario, distinguiéndose gracias a su originalidad o adaptándose de forma camaleónica a estilos y diseños infinitos.

¿Pantalla de diseño o clásica? Como elegir una pantalla

Diseñada para rodear una lámpara y suavizar la luz que emana, la pantalla se ha convertido en un importante elemento decorativo y estético. Por su doble función, la pantalla puede tener formas y materiales diferentes: desde papiro hasta tela, vidrio, metal, plásticos y láminas. La pantalla sigue siendo un complemento esencial de la iluminación que regula la propagación de la luz y su intensidad, limitando el campo de irradiación, emitiendo la luz de manera uniforme haciendo que resulte más suave. Las pantallas cilíndricas o pantallas de cono, con su típica forma de tronco de cono son las más comunes, pero hay también pantallas de cubilote o de campana, el “vestido” antiguo de las lámparas, muy a menudo con flecos, que ya anticipaba su vocación estética. Junto a las pantallas cilíndricas y de cono hay tambièn pantallas cuadradas o con forma de pirámide que se adaptan muy bien a espacios específicos, así como las pantallas rectangulares que estorban muy poco como se colocan adosadas a la pared. Formas en 3D aun más especiales se pueden encontrar en las pantallas plisadas que se obtienen doblando unos papeles preciados o decorados.

Versatilidad: marca de identificación de la pantalla

Creatividad y versatilidad son características intrínsecas de las pantallas, especialmente de las de diseño. De hecho, con este último tipo de pantallas es posible obtener infinitas combinaciones y tipologías de lámparas. Combinando una pantalla con una lámpara o con un tallo con bombillas se obtiene una lámpara de pié. Además, se puede convertir en una lámpara de mesa si se coloca en una base, transformando en una lámpara cualquier tipo de objeto (una botella, un florero, una escultura etc...). Colgada de un cable, una pantalla se convierte en una lámpara colgante o en un candelabro. Si está colgada de un techo, puede hacer que un plafón cobre vida. La pantalla, por último, se puede indentificar con la mesita de noche, es decir la clásica lámpara con pantalla, de pared o de mesita. Por añadidora, con una pantalla de diseño y su versatilidad, se pueden crear soluciones de mobiliario que se mezclen bien con un estilo ya bien definido o que lo cambien completamente con una pantalla original.

¿Quieres renovar el estilo de tu propia casa? Con una pantalla es muy fácil

Las pantallas para lámparas y candelabros son complementos de mobiliario capaces de crear una atmósfera especial en cada ambiente. Estas se realizan con materiales tanto naturales como sintéticos, tanto rígidos y autoportantes como blandos pero con marco rígido, tanto translúcidos como opacos, para obtener respectivamente el efecto de difusión de la luz o el de dirigirla hacia un punto específico. Sin olvidar el poder arquitectónico de la luz, se puede imaginar la estética y la traslucidez de una pantalla como instrumento para crear atmósferas y valorizar el estilo de un ambiente. Por ejemplo, en el comedor una pantalla en cerámica o de cristal sería la solución perfecta como se combinaría perfectamente con los platos de porcelana y vasos de cristal, en un salón, en un despacho o en un dormitorio, pantallas de tela o de papel translúcido, instalados lejos del techo, crearán una atmósfera cálida y perfecta para una charla con los amigos o para la intimidad de la lectura.

Pantallas y materiales: infinitas posibilidades para amueblar todos los ambientes

Hoy en día se pueden amueblar los ambientes con muchas tipologías de pantallas como hay una gama muy amplia de materiales: tela, vidrio, papel, plástico y sus materiales derivados u otras combinaciones. Gracias a sus características- capacidad ignífuga, faciles de limpiar y de reemplazar- las pantallas resultan perfectas para ambientes específicos, capaces de exaltar o de suavizar la luz. Entre las diferentes combinaciones matéricas, la pantalla en tela sigue siendo el producto líder, junto a las pantallas de papel, más delicadas y sujetas de desgaste, decoloración, perforación y más; pero son también los productos que mejor se adaptan a la decoración de interior y que permiten obtener una armonía perfecta entre tapizados, tapicería e iluminación. Por lo tanto, a pesar de su delicadeza, es imposible privarse de la belleza de las pantallas de algodón o de organdí trasparente, de seda o de Shantung, o de la belleza escultural de estructuras y formas, como las que se obtienen poniendo encima de un armazón de metal un tejido de fibras sintéticas (pantallas en poliéster o de nylon), o de la pureza de las fibras naturales como las pantallas de lino, yute, cáñamo y fibras vegetales hasta las texturas más groseras y opacas, como las de las pantallas de cuerda. Otro clásico es la pantalla en papel de arroz, el material de las linternas chinas. Gracias a su ligereza y siendo plegable, ofrece una solución de mobiliario muy fácil y accesible a todos, creando una atmósfera íntima y relajante en cualquier ambiente se coloque, tanto en ambientes étnicos como minimalistas. Infinitas son las posibilidades que ofrecen las pantallas de papel, se realizan lámparas muy originales también con formas simples que pueden destacar en ambientes neutros o, en cambio, mezclarse con el empapelado, cortinas, alfombras y otros tapizados. Comunes en mobiliarios clásicos y cotizados en las tiendas de antiguedades, son las pantallas en vidrio ópalo o soplado, un vidrio translúcido u opaco gracias a fosfatos y óxidos. Este tipo de vidrio, perfecto porque deja ingresar la luz, fue creado por los maestros vidrieros de Murano en el siglo XVI y se convirtieron en materiales muy exitosos en el siglo XIX, en el periodo napoleónico, sobre todo en Francia. Hay muchísimas posibilidades, de materiales blandos a rígidos, a la venta hay pantallas en papel de pergamino, piel o cuero, pantallas de silicio y resinas diferentes, pantallas ligeras en vidrio acrílico, plexiglás o PVC, pero también en vidrio soplado, vidrio de Murano o cristal, coloreado, en hilos, prismas o gotas. No pueden faltar pantallas en cerámica, metal repujado o hierro forjado, así como de fibra de carbonio. Un ejemplo de pantalla es la de la icónica lámpara colgante Falkland, diseñada por Bruno Munari para Danesi en 1964, caracterizada por una malla elástica y tubular como las medias, y que toma forma gracias a unos anillos metálicos de diámetro diferente, puestos dentro de la pantalla y a una distancia especificada. Su encanto es único y original tanto que representa uno de los complementos de diseño más comunes y famosos, de hecho fue expuesta en el MoMa de Nueva York.

Unas sugerencias para limpiar las pantallas

Las pantallas de las lámparas, sobre todo las con superficies porosas y permeables, como las en tela, material que las caracteriza casi a todas, se deben limpiar regularmente, para que no se acumule polvo y suciedad, así que se puedan mantener limpias y nuevas. Por lo tanto, pueden ser útiles unas sugerencias para limpiarlas y quitarles las manchas de manera eficaz y en poco tiempo. Así como para la ropa cuyos tejidos pueden ser muy diferentes también las pantallas necesitan curas diferentes. Por ejemplo las pantallas de seda o Shantung, tejidos muy delicados, se deben llevar a la tintorería. Mientras que materiales lavables como algodón, lino y gasa puedes limpiarlos tú mismo. Después de haber desmontado la pantalla de la lámpara o, si no es posible, después de haber cortado las fuentes, hay que identificar el tipo de material del que está compuesta. La limpieza semanal es ideal para que no se acumule el polvo y para evitar los halos. Por lo tanto, para eliminar el polvo hay diferentes sistemas. Se pueden utilizar los rodillos quita pelusa, la aspiradora, pero con el cepillo típico para la ropa. También el secador de pelo, con el flujo de aire frío, puede ser muy útil para las pantallas pequeñas. De cualquier forma, se podrá quitar el polvo con un cepillo o con un cepillo suave. Las pantallas de tela que no estén demasiado sucias hay que limpiarlas en seco, pulverizando en la pantalla una espuma de tapicería y cortinas, dejándola actuar durante unos minutos, y luego eliminándola con un paño o con un cepillo suave. Este método tiene la ventaja de ser muy rápido y de no afectar al tejido como la espuma no deja manchas ni halos. Si las pantallas de tela están demasiado ensuciadas será más eficaz limpiarlas con una solución de agua y suavizante, utilizando un paño de microfibra, útil también porque elimina la electricidad estática de la superficie. Una pantalla se debe limpiar por dentro y por fuera, dejando que se seque. Si hay manchas o malos olores, sobre todo para eliminar el olor del humo, puede resultar eficaz el bicarbonato de sodio diluido en agua que se aplica en la zona afectada y se deja actuar durante una noche. Si el tejido es amarillento, sobre todo después de muchos años pueden ser útiles una solución de agua, zumo de limón y sal, taponando la superficie regularmente y dejando que el tejido se seque naturalmente. Si hay una decoloración más persistente el vinagre de manzana es un optimo blanqueador natural: hay que utilizar una bola de algodón y dejarla actuar durante unas horas y luego hay que pasar un paño húmedo de agua. ... Más ... less
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