497 Platos de ducha

El plato de ducha, junto con la cabina de ducha y la grifería, es uno de los elementos más importantes de la zona de ducha, el punto de la casa enteramente dedicado al relax y al bienestar psicofísico.
En particular, los platos de ducha nacen como elementos meramente funcionales: están diseñados de manera que el agua fluya correctamente y se dirija exactamente hacia la canaleta o el desagüe de la ducha.
Sin embargo, hoy en día el plato de ducha, gracias a la amplia gama de tamaños, formas y materiales disponibles, se integra de forma coherente en el proyecto del baño, convirtiéndose en una parte fundamental del mismo.
Plato, cabina de ducha, revestimientos y grifería son por tanto los elementos básicos para diseñar la zona de ducha, y aunque suelen elegirse a juego, también puede optarse por contrastes de estilos y materiales bien equilibrados.

¿Cuál es el plato de ducha ideal para tu cuarto de baño?

El plato de ducha es el primer elemento que hay que elegir, porque está ligado a la conformación y a las dimensiones del cuarto de baño y determina la forma de la cabina de ducha. Antes de elegir el plato de ducha más adecuado para las necesidades de cada cual, es preciso valorar atentamente el diseño del producto y el espacio disponible, teniendo en cuenta además la altura que va a tener la ducha y la cantidad de espacio que podrían necesitar la cabina de ducha y las puertas para abrirla y cerrarla bien. En el caso de las puertas correderas el problema es mínimo, pero para las puertas batientes que se abren hacia afuera podría ser necesario un espacio mucho mayor.
Los platos de ducha se comercializan en dimensiones estándar. En algunos casos es posible encontrar platos de ducha de anchura fija (que va desde los 70 hasta los 90cm) y longitud variable. Otras empresas proponen platos de ducha a medida, que se fabrican según el diseño del cliente o se adaptan a necesidades especiales o a espacios irregulares. Por tanto, no es necesario renunciar al diseño y al estilo, incluso en cuartos de baño difíciles de diseñar.
Naturalmente, al elegir el plato de ducha hay que saber aprovechar lo mejor posible la superficie del cuarto y la estructura de todo el baño. Entender si disponemos de espacio suficiente para un plato de ducha estándar o si necesitamos un plato de ducha a medida también conlleva diferencias a nivel de costes.
Tampoco hay que descuidar la instalación del plato de ducha, necesaria también para entender cómo funcionará el drenaje del agua, ya que aunque su colocación pueda parecer muy sencilla, es preciso que el agujero del plato encaje con el del desagüe.
Los platos de ducha a ras de suelo son la última moda en muebles de baño, ya que crean una continuidad con el pavimento. Los platos a ras de suelo están disponibles en varios materiales, pero a menudo se opta por el mismo material del pavimento: el resultado es una superficie continua, homogénea y sin interrupciones. El plato de ducha a ras de suelo puede hacer tu baño muy elegante, sobre todo si se combina con una cabina de ducha walk-in. Sin embargo, a menudo se renuncia a esta solución temiendo que el agua llegue a todas partes por la ausencia de un borde que la contenga. En realidad, con las pendientes adecuadas y una canaleta de desagüe bien proporcionada, el problema no se plantea en absoluto. El plato de ducha a ras de suelo del mismo material que el pavimento también permite realizar duchas muy amplias con costes reducidos. Lo único que hay que tener en cuenta es que el plato de ducha a ras de suelo requiere una etapa de diseño previa muy meticulosa en comparación con un plato de ducha tradicional.
En cambio, si optamos por una solución más tradicional, podemos escoger un plato de ducha empotrado total o parcialmente en el pavimento, manteniendo un borde perimetral de pocos centímetros para evitar que el cuarto de baño se inunde. En realidad, el plato de ducha con borde resaltado es una mera elección estilística. Visualmente, la presencia del borde nos da la idea de contención, y por tanto estamos seguros de que el agua no puede salir de la cabina de ducha. Sin embargo, aunque no estuviera el borde, podríamos estar tranquilos porque no hay riesgo de inundaciones si el cuarto de baño está bien diseñado.
Una opción a medio camino entre las dos soluciones indicadas son los platos de ducha extraplanos, que tienen un espesor muy reducido (alrededor de 3 cm), pero también pueden instalarse no a ras de suelo.

Formas y colores de los platos de ducha modernos

Existen diversas formas de plato de ducha, algunas de las cuales se adaptan mejor que otras a nuestro cuarto de baño.
Los platos de ducha cuadrados suelen tener un lado que mide entre 70 y 100 cm. Es un plato de ducha muy flexible y versátil, ya que es posible instalar encima varios tipos de cabina de ducha (con puertas batientes, plegables, etc.).
Los platos de ducha rectangulares suelen ser más grandes y por tanto más espaciosos que los cuadrados. En este caso también es posible instalar las cabinas de ducha más dispares, pero la mayoría de los platos rectangulares se asocia a puertas correderas, ya que la longitud del plato de ducha permite que las puertas se deslicen con facilidad. Los platos de ducha rectangulares pueden ser muy grandes, tanto como para permitir la instalación de una cabina de ducha para dos personas.
Si queremos aprovechar las esquinas, el plato de ducha angular es el ideal para nosotros. Los platos de ducha angulares a menudo tienen un lado curvilíneo en el que pueden instalarse puertas correderas o batientes, con un considerable ahorro de espacio en el baño.
En cambio, si queremos una ducha más peculiar u original, pueden encontrarse en el mercado platos de ducha de las formas más dispares, como los platos de ducha redondos o incluso pentagonales.
Al igual que han vuelto a ponerse de moda los sanitarios de colores, a menudo coordinados con los muebles y los revestimientos, los platos de ducha también pueden coordinarse con el mobiliario del baño gracias a la elección de los colores disponibles para cada modelo. El color es uno de los factores que contribuyen a crear interiores armoniosos y personalizados que transmiten estilo. Naturalmente, si queremos un plato de ducha de colores, también es importante valorar el material utilizado en base a la facilidad de limpieza y mantenimiento. Cuanto más sencilla sea la superficie, más fácil será de limpiar y más tiempo mantendrá un aspecto atractivo.

Materiales típicos de los platos de ducha de diseño

Las tecnologías de producción contemporáneas proporcionan infinitos acabados para los platos de ducha modernos. Se puede elegir entre materiales acrílicos y cerámicas, piedra o efecto piedra, resina u otros materiales técnicos innovadores, con superficies que abarcan desde los acabados ásperos hasta los extralisos. Esto significa que el estilo de tu baño también podrá determinarse por el plato de ducha que elijas.
Si te estás preguntando qué tipo de material es el mejor para un plato de ducha, la respuesta es que no hay uno solo, sino que depende de las preferencias en cuanto a estética y necesidades personales.
Hay materiales con una textura más áspera, como el Solidgel, adecuados para los baños más rústicos o de estilo industrial, y otros que son muy lisos al tacto, como los platos de ducha de Technogel.
Los más habituales son los platos de cerámica, un material muy corriente y barato. Es resistente y no mancha, pero también podría resultar frío al tacto. Los platos de ducha de cerámica también son extremadamente pesados, y si se deja caer algo cortante o pesado encima de ellos, pueden astillarse o romperse.
Últimamente los fabricantes han dejado un poco de lado este material a causa del tiempo necesario para su manufactura, y han sustituido la cerámica por la resina. Los platos de ducha de resina son muy finos y aptos para instalarlos a ras de suelo. La resina contiene algunas fibras minerales en su composición y presenta muchas características, como dureza, compacidad y maleabilidad. La superficie suele tratarse con un compuesto a base de resina de poliéster, el gel coat, para impermeabilizar la superficie subyacente y definir su color. Con la resina pueden obtenerse varios acabados: desde una simple superficie lisa hasta el efecto piedra o el efecto cemento. Los platos de ducha de resina pueden ser de colores, y tienen un espesor que varía entre 3 y 4 centímetros. Pueden suministrarse con o sin borde perimetral resaltado. La mayoría de los platos de resina lleva un tratamiento antideslizante que asegura la máxima adherencia y la total seguridad. La resina es cálida al tacto, y los posibles rasguños son fáciles de reparar.
En cambio, un plato de ducha acrílico puede estar disponible en una amplia variedad de formas y tamaños. Al igual que el plato de ducha de cerámica, el acrílico es barato, pero también rápido y fácil de instalar, gracias a la ligereza del material. También es cálido al contacto con los pies, antideslizante y puede alcanzar dimensiones considerables. Los platos de ducha acrílicos tienen muchas ventajas, pero también son relativamente frágiles y no dan la misma sensación de solidez que los demás materiales. Además, si entran en contacto con fuentes de calor o con los rayos ultravioleta, el acrílico tiende a amarillear. Los residuos de champú y jabón, a largo plazo, pueden dejar marcas.
Los platos de ducha de piedra, en cambio, son sumamente refinados. En particular, el plato de ducha de mármol le confiere elegancia a la zona del baño y además es resistente y duradero. También es muy pesado y caro, y siempre es una piedra fría al tacto.

Platos de ducha: tecnologías y materiales innovadores

Los materiales como el Corian y el Hi-Macs funcionan perfectamente en baños y ambientes húmedos. Pueden fabricarse con cualquier configuración y diseño, y permiten crear superficies del baño sin solución de continuidad, que reducen las necesidades de limpieza, la formación de mohos y bacterias y los escapes de agua. Los platos de ducha de Corian están disponibles en una amplia gama de colores, son muy duraderos y resistentes al calor. Junto con los platos de ducha de Solid Surface, presentan extraordinarias propiedades en cuanto a higiene, duración y resistencia.
Entre las últimas tendencias, cabe destacar los platos de ducha de teca tratada con aceites naturales, que la protegen de la humedad y le garantizan brillo. La teca es cálida al contacto con los pies y puede usarse de dos formas diferentes.
La primera es la pieza de teca insertada, que se adapta a los platos de ducha existentes: es una especie de celosía de madera desmontable a través de la cual fluye el agua.
La segunda es el plato de ducha de listones de teca, en el que el agua discurre a través de los listones y baja al desagüe con toda normalidad. A diferencia de las piezas insertadas, no pueden desmontarse sin el auxilio de herramientas, y suelen montarse a ras de suelo.
La teca, aunque es superior en cuanto a resistencia a la humedad, envejece como cualquier otra madera. Los productos de colores, como champús, tintes y jabones pueden manchar la teca. Las manchas son muy difíciles de eliminar mediante el lavado, por no decir imposibles.
Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en general para el plato de ducha es que estará constantemente en contacto con agua y detergentes. Muchos materiales (como la resina) se tratan con revestimientos superficiales especiales, el más corriente de los cuales es el gel coat, que deja intacto el aspecto estético del plato, protegiéndolo del desgaste y la decoloración. Los platos de ducha también pueden someterse a un tratamiento superficial antibacteriano, que es importante para nuestra higiene ya que impide la proliferación de hongos y bacterias.
El tratamiento antideslizante, además, es fundamental para un ambiente donde el agua es el elemento dominante.
Los platos de ducha antideslizantes sustituyen a la alfombrilla de baño de goma, considerada como una ayuda suficiente para evitar caídas, pero que no se adapta a las necesidades de un cuarto de baño contemporáneo, guiado por el estilo y el diseño. ... Más ... less

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