1,628 Pufs

Pequeño, grande, cuadrado, circular: el puf enriquece el mobiliario del salón con juegos de formas, colores y materiales. El puf se puede combinar con otros elementos de la casa creando una continuidad con respecto al estilo del mobiliario, o se puede colocar realizando contrastes cromáticos con el diseño de sofás y sillones. Los pufs modernos representan un toque de color llamativo y reemplazan cada vez más asientos voluminosos. Desde modelos de tela con patronos y texturas con tonalidades fuertes, hasta productos monocolores, los pufs solucionan los problemas de espacio y permiten amueblar un salón con tamaño pequeño sin renunciar al confort.

El puf: desde sus orígenes hasta nuestros días

El puf es una pieza de mobiliario que nace en oriente, donde se solía utilizar como accesorio lujoso en las casas de las familias más ricas y acaudaladas. Generalmente, tenía una funda de cuero o de piel y su mullido estaba compuesto por tejidos y varios paños. Su primera aparición se remonta a las cortes francesas del siglo diecinueve: parece que la origen etimológica de la palabra ‘puf’ procede de los peinados típicos de las damas del tiempo. El término se puede reconducir al sonido onomatopéyico ‘puf’, es decir, el sonido de un objeto que cuando se deshincha luego se arrellena en sí mismo. Con el paso del tiempo, el puf se ha convertido de un accesorio a un complemento que caracteriza mobiliarios tanto clásicos como modernos, a una verdadera necesidad que no puede faltar en nuestras casas, sea cual sea su estilo.

Puf: combinación ganadora de colores, materiales y formas

Si queréis comprar un puf, además del diseño del modelo, hay que tener en cuenta su forma, su material y el tamaño, para que podáis elegir el puf más adecuado para vuestro salón. Los modelos más clásicos son los con formas regulares, por eso podéis elegir un cómodo puf redondo, que se combina perfectamente con un sofá o con un sillón, que puede ser utilizado como reposapiés. Además podéis optar por pufs cuadrados que pueden combinarse con composiciones geométricas, enriqueciendo los espacios de vuestro piso. Todo el mundo conoce el puf saco que con el paso del tiempo se ha convertido en un complemento icónico. Estos se realizan en las fantasías y los materiales más diversos, y su mullido suele ser de microesferas de poliestireno. Será suficiente elegir el color para agregar un toque de estilo en vuestras habitaciones.

Belleza ahorra-espacio y otras funciones

Las utilizaciones de un puf son muchas y depended de las exigencias de decoración. Un puf contenedor, por ejemplo, puede ser utilizado para ahorrar espacio en un salón pequeño. Comprar esta pieza de mobiliario significa tener un complemento polifacético y versátil que no estorba. Además de sus funciones estándar como asiento y punto de apoyo para piernas y piés, está caracterizado por un vano contenedor en él que se pueden poner revistas, objetos y adornos que no podrían integrarse de manera mejor. Si estáis acostumbrados a tener invitados en vuestra casa y necesitáis de una cama que no estorbe los espacios, y que pueda aparecer si se necesita, las múltiples combinaciones del puf cama representan la solución perfecta. Estos complementos, de cómodos reposapiés – o asientos- se transforman en pocos segundos en camas ocasionales que pueden ser utilizadas en cualquier momento. Por lo tanto, se pueden utilizar tranquilamente tanto en el salón como en los dormitorios de vuestra casa.

Limpieza y mantenimiento de los pufs

Además de las características meramente estéticas de los pufs, hay que tener en cuenta otros aspectos, como el mantenimiento de esta pieza de mobiliario. Generalmente los pufs más comunes son los pufs de tela más que el puf en piel, por eso es importante saber como se limpian estas superficies.
La solución más práctica sería optar por un puf desenfundable, en este caso basta con quitarle la funda y seguir las instrucciones de lavado que nos dieron cuando compramos el puf.
De todas formas, no os preocupéis si vuestro puf no tiene estas características, existen maneras diferentes de limpiar los pufs según su material. Por ejemplo, si habéis elegido un puf de algodón, podéis derramar el bicarbonato de sodio sobre la mancha y, después de haberlo dejado actuar por unos 15 minutos, tenéis que quitar el ecceso de polvo y cepillar energicamente el puf con un cepillo específico. Otro remedio podría ser el de rociar agua sobre la mancha y luego aplicar el jabón de Marsella, dejarlo actuar por 15 minutos y después de haber quitado el jabón sobrante con una esponja, dejar que se seque. Si el puf es de cuero o de piel, es suficiente utilizar un paño húmedo directamente sobre la mancha. Si las manchas son más profundas y difíciles de quitar, existen varios sprays o productos en seco para el mantenimiento de este tipo de material. En general, es mejor leer las etiquetas de la funda en las que se pueden encontrar la composición del material, consejos útiles para el mantenimiento y las instrucciones para limpiar la superficie. ... Más ... less

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