Toldos

Los toldos son útiles para crear zonas de sombra, frescas y placenteras y para disfrutar del espacio exterior de nuestra casa incluso en los veranos más tórridos. De esta manera, terrazas, balcones y jardines se convierten en sitios donde relajarse y divertirse también durante las horas de más calor. Además de protegernos de los rayos del sol, pueden ser un elemento decorativo de la fachada de un edificio. Los toldos son elementos indispensables en la ciudad, pero también son útiles en el campo, en la playa o en la montaña, y son ideales para cualquier casa, ya que se pueden colocar en balcones, jardines o terrazas. Permiten mejorar en gran medida el confort visual, pues ya sabemos que los rayos directos del sol pueden causar muchas molestias en la vista y, por si fuera poco, protegen contra el calor. Es fundamental que el tejido con el que se hacen los toldos sea resistente a la intemperie y a la acción de los rayos UV.

Características y funciones de los toldos

Los toldos tienen distintas formas, dimensiones, materiales y colores y cada uno tiene una función específica para adaptarse a cualquier necesidad. Los toldos autoportantes son independientes del edificio y ofrecen numerosas posibilidades de sombra. Los toldos motorizados funcionan con el mismo mecanismo que los toldos con brazos extensibles, pero integran motores especiales que facilitan el cierre de forma completamente automática. En los toldos motorizados, el enrollador se encuentra dentro de un compartimento, por lo general, de aluminio, que no solo permite ocultar el toldo cuando está cerrado, sino que también lo protege contra el mal tiempo, ya que contiene los componentes eléctricos. Por su lado, los toldos con sistema de guía son la solución ideal para proteger superficies más amplias. Estos pueden estar equipados tanto con los tradicionales sistemas de guías laterales como con guías colocadas encima del toldo que crean el efecto onda. En cambio, con respecto a los toldos correderos, el mecanismo de cierre y apertura manual, que permite su deslizamiento a lo largo de guías laterales, cada vez más a menudo se sustituye por dispositivos automatizados o motorizados que pueden gestionarse con un mando a distancia. A la venta también están disponibles toldos de última generación, como los que llevan luces de led integradas que permiten disfrutar de jardines y terrazas incluso durante la noche, o los toldos con sensores que, al detectar la lluvia y el viento, comunican con la unidad de control motorizada para accionar el cierre automático del toldo.

Tipos de toldos

Para que nuestros ambientes de exterior luzcan la máxima elegancia, es fundamental elegir el toldo en función del contexto arquitectónico. Cada tipo de toldo está ideado y diseñado para un tipo de ambiente exterior distinto, ya sea un balcón, una terraza o una ventana. El toldo más tradicional es, sin duda, el toldo capota, muy vistoso y utilizado para balcones, ventanas, escaparates e incluso puertas, como si se tratara de una marquesina abatible. Su forma es abombada y el toldo está cosido encima de un bastidor en forma de arco que se mueve a través de un mecanismo manual de cuerda. Mientras que el más utilizado para los balcones es el toldo de brazos articulados que se abre hacia adelante gracias a dos brazos extensibles enganchados en una barra superior a la que se fija el tubo con el toldo enrollado. En cambio, el toldo enrollable desciende de forma vertical a ras de la fachada y ofrece una protección lateral y frontal de balcones y ventanales. Por último, encontramos a menudo en los jardines las velas de sombra, ya que permiten crear un espacio exterior separado y que se puede aprovechar en cualquier momento del día y en cualquier temporada. Para que estas velas sean funcionales, deben permanecer extendidas, lo cual se realiza a través de tirantes y ojales que permiten regular su tensión.

La elección de los materiales para los toldos

El material más utilizado para los toldos es el tejido: los toldos de fibras sintéticas o de tejido acrílico son los más adecuados para exteriores, ya que son los más resistentes a la intemperie y a la acción de los rayos ultravioletas sobre los colores. Las fibras de estos tejidos particulares se someten a tratamientos con resinas y teflón que les permiten ser compactas e impermeables. Y si hablamos del diseño de la estructura, podremos encontrar materiales como los metales, la madera o el plástico. Por ejemplo, un toldo de aluminio garantiza resistencia y solidez y es por esto que se considera ideal para la decoración del jardín. En efecto, las velas de sombra de aluminio están entre las soluciones más utilizadas a la hora de decorar espacios amplios. No podemos dejar de mencionar los toldos de PVC que son muy duraderos, y protegen contra el sol y la lluvia gracias a la resistencia e impermeabilidad de este material. ... Más ... less
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