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6,185 Sofás

El elemento principal alrededor del que gira nuestra vida doméstica es el sofá: protagonista absoluto del salón, lugar perfecto para desconectar, alejar el estrés y reposar cuando estamos cansados. Un sofá tapizado, cómodo y confortable, representa la solución ideal para relajarnos leyendo un libro o viendo películas con amigos. Punto de referencia de la casa, el sofá se ha convertido en un complemento imprescindible de nuestro hogar por ser el lugar de intimidad, despreocupación y reposo de cada familia. Disponible en un sinnúmero de combinaciones de materiales, formas y colores, el sofá determina considerablemente el estilo de la habitación en la que se sitúa.

¿Cómo elegir el sofá adecuado?

Elegir un sofá es algo muy importante, tanto si se trata de amueblar viviendas nuevas como de modernizar un viejo piso. Amueblar el salón con un sofá moderno es fundamental para enriquecer el espacio con juegos de volúmenes, formas y materiales. Dada la multitud de estilos, de revestimientos y combinaciones, no es fácil elegir el sofá que mejor se adapte a las exigencias de cada uno. En primer lugar hay que tener en cuenta del espacio disponible y del número de personas que viven en la casa. Si por un lado un sofá demasiado grande incomodaría el movimiento de las personas en la habitación, por el otro un sofá pequeño sería incómodo o hasta inútil si se invita a mucha gente. Sin embargo, el sofá de dos plazas sería perfecto incluso para espacios reducidos: gracias a su pequeño tamaño es posible disfrutar de una zona de reposo en el salón. Otra opción sería un sofá con vano contenedor o con mesita integrada para colocar revistas, vasijas u otros objetos de decoración. En cambio, para habitaciones de tamaño medio podéis elegir un sofá de tres plazas, colocándolo contra la pared o en medio de la habitación como divisorio entre el salón y el comedor. Los sofás de dos o tres plazas se pueden recolocar de manera muy fácil si se quiere cambiar el look del salón, y hasta se pueden poner en otras habitaciones por no ser demasiado grandes. El sofá con chaise longue, en cambio, tiene su ubicación perfecta delante de una pared con televisión integrada, como permite tumbarse y echarse una siesta. En habitaciones más grandes o casas con concepto abierto podéis elegir un sofá modular que se caracteriza por cientos diferentes tipos de montaje. Los sofás modulares representan la solución más adecuada si hay mucha gente en casa, porque crean un ambiente amistoso y agradable en el que intercambiar unas palabras y compartir momentos de despreocupación con los amigos. El sofá composable se puede también situar en medio de la habitación como para subrayar su ser elemento principal dentro del salón. El sofá angular es el modelo más cotizado entre los sofás modulares, se puede colocar contra dos paredes creando un verdadero rincón de relax o separando dos áreas de la misma habitación que tienen características diferentes.

El sofá: un complemento versátil y multifunción

La principal función del sofá es la de favorecer el diálogo, de hecho es el lugar perfecto para charlar un rato. Los sofás se suelen dotar de mesitas, que a veces ya están integradas, para sorber el café o un vaso de vino. Si en cambio preferís ver la tele, es muy importante poner el sofá a la distancia correcta para que no se os canse la vista. El sofá también se presta de forma ideal para leer un libro, por eso se suele combinar con una lámpara de pie que ofrezca una iluminación adecuada. Si estáis cansados, un sofá reclinable desempeña la función de una verdadera cama: os podéis tender un rato para recuperar fuerzas pero se puede correr el riesgo de quedarse dormidos. A este respecto, si tenéis invitados muy a menudo, el sofá-cama es fundamental para obtener camas adicionales.

El confort al envolverse en el sofá

Lo primero que hacemos cuando vamos a una tienda de muebles o a un salón, es probar el sofá antes de comprarlo. Por lo tanto, el confort es otro elemento imprescindible para elegir el mullido de un sofá, junto a su diseño. Para que sea cómodo, un sofá debería garantizar una postura descansada y correcta, por eso es aconsejable que quien se sienta ponga los pies en el suelo. Por añadidora, es mejor que los brazos del sofá no sean muy cortos porque podrían aumentar la tensión en el cuello, así como se debería apoyar toda la columna vertebral sobre el respaldo del sofá para evitar malestares debidos a una postura incorrecta. Los sofás con reposacabezas ayudan a relajar los músculos si se ajustan correctamente. Los sofás con respaldo alto son perfectos para el salón, casas concepto abierto y despachos, como garantizan también la justa privacidad. Tampoco hay que subestimar el mullido del sofá que no debe ser ni demasiado blando, ni muy rígido. Es importante que los cojines de asiento sean más rígidos que los de respaldo porque deben sostener el peso de quien se sienta para que el sofá no se aplaste. En cambio, los cojines de respaldo pueden ser más blandos. Los materiales que se suelen usar para el relleno son: la espuma de poliuretano que se puede recubrir de guata sintética para obtener formas redondeadas, o plumas, y como novedad la espuma de memoria.

¿Cuál es el revestimiento más adecuado para tu sofá?

Así como para todos los típos de muebles y los artículos del hogar, hay que tener en cuenta del tipo de sofá que se colocará en el salón y de su estilo. Por eso es muy importante elegir el tipo de revestimiento y los colores que mejor se adapten al ambiente. Los sofás de cuero, con su encanto atemporal, están disponibles en varios matices y tonalidades tanto claras como más oscuras. Una tendencia de los últimos años es la del sofá de piel desgastada que se ha convertido en un must-have de los amantes de la moda vintage. El revestimiento de piel es tanto preciado como resistente, pero necesita atención especial para que no se estropee. Como alternativa se puede elegir un sofá en similpiel, un tejido sintético que se parece mucho a el de la piel natural: la piel sintética es sin duda menos cara pero menos resistente. Con los sofás de tela es posible dar rienda suelta a la creatividad gracias a los muchos patrones, texturas y materiales. El sinnúmero de combinaciones y contrastes matéricos y cromáticos permite crear miles de soluciones a efecto para vuestro salón. El tejido es la solución ideal para un sofá económico. Por añadidora, este tipo de revestimiento es fácil de lavar, de hecho los sofás con funda extraíble son perfectos si hay mucha gente o niños correteando por la casa.

Con los sofás de tela la creatividad no tiene límites

Los sofás de tela merecen una atención especial porque nos dan múltiples opciones. Un sofá se puede forrar con tejidos naturales como algodón, lana y lino o con tejidos sintéticos como poliéster y microfibra. Se pueden utilizar también tejidos impermeables, resistentes a los agentes atmosféricos, para que el sofá se pueda colocar hasta en el exterior. Los sofás de terciopelo dan un toque de elegancia y refinamiento al ambiente, así como una agradable sensación de suavidad. En cuanto se decida el tejido, es necesario elegir la gama crómatica de nuestro sofá. Los sofás de color liso se adaptan fácilmente a cada tipo de ambiente. Un sofá de color claro y neutro ilumina la habitación, mientras que un color más oscuro da la impresión de un ambiente más pequeño de lo que es en realidad. Si se mezclan los tejidos y los colores, se pueden crear combinaciones o contrastes matéricos y cromáticos con los colores de las paredes, del pavimento y de los sillones. Si el revestimiento se prefiere de un color fuerte, hay que tener cuidado en combinar sabiamente los otros elementos del salón para que no se creen efectos desagradables o contrastes exagerados. Los sofás de diseño de los últimos años se caracterizan por una mezcla de tejidos con muchísimos patrones diferentes: flores, rayas, motivos geométricos, multicolor, optical, camouflage, lunares, tweed y mucho más. Son los sofás modulares los que mejor se prestan a patrones gráficos y revestimientos monocolores y no sólo. Nada nos impide que combinemos módulos de piel con módulos de tela, módulos de color liso con los de fantasía, módulos con un patrón único y otros con patrones diferentes etc… Con los sofás de tela la creatividad no conoce límites.

La elegancia atemporal de los sofás de estilo clásico

Los sofás de estilo clásico son una síntesis perfecta de finura y elegancia atemporales. Ellos encuentran su perfecta ubicación cerca de muebles de madera tradicionales o en estilo vintage, o en un salón no tan moderno. Los sofás de estilo clásico se caracterizan por formas envolventes, mullidos generosos, tejidos jacquard, adamascados o brocados, resultado de confecciones de alta costura, preciosas piezas de mobiliario hechas y cosidas a mano. Gracias a las últimas tendecias del sector, la mezcla de estilos clásicos y modernos ha alcanzado su auge. Por eso hoy en día hay sofás clásicos con un toque moderno: los sofás capitoné, por ejemplo, se desnudan de sus pomposos y tradicionales revestimientos a favor de un estilo menos fastuoso y colores más modernos, convirtiéndose en una solución que sigue estando en boga en nuestros hogares. ... Más ... less

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